lunes, 2 de abril de 2012

El campesino

Una historia China habla de un anciano campesino que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaban para condolerse con él y lamentar su desgracia, el labrador replicó: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?”.
Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces, los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió “¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe? “.
Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir : “ ¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe? “. Unas semanas más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?.

Todo lo que a primera vista parece un contratiempo, puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente dañoso.

Autor: Tony de Mello.


1 comentario:

  1. Qué buenas preguntas....ojalá las hicieramos más amenudo

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